SEMANA SÉPTIMA PASCUA JUEVES

Jesús pide en su oración que todos nosotros estemos donde está Él, en el seno del Padre en la misma Santísima Trinidad. Nada más y nada menos. Cumple así el deseo y el anhelo de todo ser humano de ser amado y acogido para siempre. Pero también suelo yo hacer una lectura rociera de esta expresión. El Niño Jesús está en el centro de la Virgen, entre sus manos, Ella nos lo muestra. Pues ahí quiere Jesús que estemos todos nosotros, en las manos de la Virgen. Es mi primer Rocío sin mi madre y hoy estoy un poco sensible. Sus manos son un recuerdo de mi piel pero en la oración me puedo dejar acariciar por las manos de mi Madre Marismeña que tiene una ternura muy muy especial. ¡Pruébala! Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas poncha aquí.