SEMANA SÉPTIMA PASCUA MARTES

Tanto Jesús como San Pablo hablan de completar el encargo que han recibido. Uno de los signos de madurez humana es ser capaz de terminar lo que se empieza. Y un signo de inmadurez es dejar los libros a medias de leer, empezar algo y no acabarlo. A mí me costó muchísimo acabar mi tesis doctoral, fue un salto de madurez el terminarla. Cuando no acabamos las cosas vivimos en esa sensación de que nada te satisface del todo y pasas de una cosa a otra sin parar. Es cierto que hay que vivir el día a día y no agobiarse por el mañana pero no podemos perder de vista que  la vida es un proyecto. Vivir sin rumbo no es humano, la libertad se ejerce en la fidelidad al proyecto de vida en los pequeños detalles. Crisis como la actual tiran por tierra muchos proyectos pero hay un proyecto que el coronavirus no puede malograr. ¿Como va tu proyecto? Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.