SEMANA SEXTA PASCUA MARTES

Una ausencia hace posible una presencia. Conviene y es necesario  que Jesús deje de estar presente en el mundo para que pueda estar el Defensor. Es algo muy curioso y creo que se da también en la vida ordinariamente, que uno se quite de en medio para que otro pueda estar; que uno mengüe para que otro crezca. Como Juan el Bautista que dio paso a Jesús, quien ahora se tiene que quitar de en medio. ¿Te ha pasado alguna vez? ¿Debería de suceder ahora en algún aspecto de tu vida? Cuando nuestro ego se quita de en medio y deja paso al Espíritu Santo en nuestra vida se caen cadenas y se abren mazmorras. Feliz día y bendiciones.  Para ver las lecturas pincha aquí.