SEMANA QUINTA PASCUA CICLO C DOMINGO

Dice la carta a los Hebreos: “a Dios nadie lo ha visto jamás el Hijo único es el que lo ha dado a conocer”. Por eso Jesús afirma que quien lo ve a él ve al Padre. Los judíos no se hacían imágenes y le Templo de Jerusalén era un signo de la presencia de Dios en medio de su Pueblo, en medio del mundo. Jesús claramente declara que empieza una nueva era en la relación con Dios. Destruid este templo y en tres días lo reconstruiré. El velo del Templo se rasgó cuando Jesús expiró. La separación entre Dios y el Pueblo ya no existe, por eso Jesús es el Camino, el que ha abierto un camino entre la humanidad y Dios a través del Misterio Pascual. 

Pero Jesús ya no está físicamente en el mundo, su Espíritu Santo derramado va transformando hombres y mujeres que se reúnen en comunidades y son la nueva presencia de Jesús resucitado, esa nación santa  y elegida. Ese edificio construido sobre la piedra angular que es Cristo y que se va formando con las piedras vivas de cada uno de los bautizados. El Concilio Vaticano II dice que la Iglesia es el Sacramento Universal de salvación, es decir, el signo por medio del cual los hombres y mujeres pueden ver y encontrarse con Jesús. 

San Pablo usa como San Pedro (en la segunda lectura de hoy) el símbolo del templo y también del cuerpo. Porque quiere subrayar que es algo vivo y orgánico, donde cada miembro cumple una función. Vemos en la primera lectura un problema de organización. Los apóstoles se dan cuenta de que no lo pueden hacer todo y que se necesitan algunos que se encarguen de cuidar de los pobres. Este fue un paso importante. Surgieron los ministerios, los servicios estables para realizar una función concreta.  Aparecen así los tres ministerios principales, el de la oración, el de la Palabra y el de la Caridad. En las comunidades cristianas surgen muchas veces problemas de organización. Es muy importante diseñar bien el sistema de ministerios y servicios para que cada uno sirva según sus cualidades y carismas. En la parroquia ahora necesitamos refuerzos en Cáritas. Y hay hermanos y hermanas que aún no prestan un servicio en un ministerio.  Mira ver y consulta qué ministerio es el que mejor se ajusta a tus fortalezas.  Volvemos a tener cierta actividad en el espacio físico de la parroquia.  Hará falta también más limpieza. Pasamos a esta nueva etapa con ilusión, con precaución y cuidado y sin miedo. Feliz domingo y bendiciones.  Para ver las lecturas pincha aquí.