SEMANA TERCERA DE PASCUA VIERNES

Terminamos hoy el discurso del Pan de Vida. Jesús afirma algo que me encanta y que hoy, que es mi cumpleaños, tiene una resonancia espacial en mí. “El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él”. Esta mañana lloraba con ternura al recordar mi nacimiento. Creo que en todos hay un recuerdo inconsciente de nuestro parto. En ese momento dejamos de habitar en nuestra madre y pasamos a escuchar más de cerca su voz, a sentir su piel a percibir su olor. Antes oíamos el latido de su corazón, oíamos su voz, notábamos cuando bailaba, cuando dormía, cuando estaba nerviosa, cuando se bebía una cerveza… la comunión con Jesús en la Eucaristía es así de íntima. Él en nosotros y nosotros en Él. Ya queda menos para que muchos que no comulgáis desde hace semanas podáis vivir esto. Como las madres que salen de cuentas lo esperáis. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.