SEMANA TERCERA PASCUA MARTES

De vez en cuando me llegan noticias de hostias en la que se ve una figura, de sangre y hasta de trozos de carne. Son los supuestos milagros eucarísticos. Mi opinión personal es que no son posibles estos fenómenos porque se cargan nuestra economía sacramental. Dios ha decidido encarnarse y hacerse presente en el mundo pasando por uno de tantos y abajarse hasta la cruz. Por eso era tan escandaloso que Esteban viese a Jesús en la gloria de Dios, eso era imposible. Esa es la forma de realizar signos por parte de Dios. Y ahora los signos son los sacramentos que nunca fuerzan la fe. La eucaristía es el pan cotidiano, el pan de cada día. El sacramento del matrimonio no es dos personas muy guapas en una ceremonia preciosa. Es la vida de un padre y una madre que cada día luchan por ser fieles a su proyecto común y que en miles de pequeños detalles salen de si mismo y se entregan. Nosotros creemos en el Dios que no hace signos en el cielo sino que convierte en signo los detalles cotidianos, estemos atentos para ver los de hoy. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.