SEMANA SEGUNDA PASCUA MIÉRCOLES

Al rezar esta mañana recuerdo este canto de Taizé que nos gusta cantar mucho en la parroquia. La luz de Jesús no es una luz de fuegos artificiales, ni una luz artificial que no calienta, es la luz de un fuego de amor. Es una luz tenue que no se impone ni quema. Espera con paciencia a que los que están en la oscuridad salgan de ella y caminen hacia su resplandor que caldea. Algunos tienen miedo a acercarse porque piensan que van a ser acusados y condenados. Los que ya conocemos esa luz y sabemos como caldea el corazón tenemos una misión difícil, la de convencer de que él no ha venido a juzgar sino a salvar. Recuerdo a S. Juan Pablo II “no tengáis miedo”. Gracias Jesús por encender la llama de tu amor en nuestra oscuridad. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.