VIERNES DE PASCUA

Qué estéril puede llegar a ser una vida sin Jesús. Los discípulos intentan volver a su vida como era antes de Jesús, y allí encuentran su no poder y no saber. Lo cierto es que una vez que te encuentras con Jesús de verdad ya no hay marcha atrás del todo. Puedes decidir dejar tu relación con él, pero como los matrimonios que rompen, ya no puedes volver a ser ese chico o esa chida que fuiste. La vida de Jerusalén tampoco pudo volver a ser lo que había sido antes de la cruz por más que los dirigentes se empeñaran. Hay una  piedra angular puesta que ya nadie puede quitar. Y todo se construye sobre ella. Me acuerdo hoy de muchos que he visto dejar las redes y echarse atrás. Doy gracias por la relación con Jesús en la que vivo y por tenerlo como piedra angular de mi vida. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.