MARTES OCTAVA DE PASCUA

Al leer esta mañana este evangelio no he podido dejar de acordarme de tantas familias que están viviendo lo que nos cuenta San Juan. No saben donde están los cadáveres o los restos de sus familiares fallecidos. La muerte y la pérdida de seres queridos en estos tiempos ha adquirido tintes macabros de cine negro. Cuánto sufrimiento añadido al que ya se por si supone una pérdida. María solo encuentra consuelo al escuchar de labios de Jesús su nombre. El ser llamada POR SU Maestro saca a María del llanto y de ser un número. En una ceremonia del 11s en New York nombraban a cada una de las víctimas. Ayer lo decía un a familiar en las Noticias. No son números de una estadística son personas y habría que nombrarlas una por una hasta la más de 16.000 que llevamos. Jesús resucitado solo tú puedes consolar tanto dolor. Confiamos en ti. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.