SEMANA CUARTA CUARESMA MARTES

El Domingo Jesús decía “yo soy la luz del mundo“. Hoy se presenta como el agua que sana y da vida. Todo tiene reminiscencias bautismales. Jesús hace preguntas potentes. Hoy hace una que parece absurda “¿quieres quedar sano?”. Digo absurda porque aquel hombre estaba allí como el resto de enfermos esperando un milagro y  le respondió a Jesús hablando de la piscina. Entonces Jesús le da la orden de levantarse. Solo a los que verdaderamente quieren ser sanados puede sanar Jesús. Solo a los que verdaderamente quieren cambiar les da la gracia de la conversión. Hace falta reconocer con humildad la propia indigencia y un deseo sincero de sanación. Hay personas que se aferran a su situación como el que no quiere que le den el alta en una baja laboral.  Dedica hoy un tiempo a preguntarte si de verdad quiere ser sanado por Jesús y díselo. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.