SEMANA CUARTA CUARESMA CICLO A DOMINGO

En esta Cuaresma especial estamos presentando paso a paso el proceso de discipulado de la Parroquia “DEL FLECHAZO AL BIBERÓN”. El domingo segundo, el de la transfiguración fue el del enamoramiento. El camino al cielo comienza con el encuentro con Jesús, con ese flechazo que lo cambia todo. Pero esa etapa lleva al noviazgo, un primer compromiso de querer conocer a Jesús más y más, como los novios, en una relación seria donde se hacen planes en común, donde se camina acompañado. Hay un buen número de hermanos de la Parroquia que han dado ese paso y quieren crecer en su relación con Jesús acompañados.  Esta semana nos toca el siguiente paso que es el matrimonio. Esa si que es una decisión profunda para TODA LA VIDA. Este paso llega cuando uno descubre que tiene una llamada a ser discípulo de Jesús para siempre, en una comunidad, en un ministerio, en una vocación singular. 

En la Palabra de este Domingo lo vemos reflejado muy bien. En el ciego de nacimiento vemos un proceso de conocimiento de Jesús. Primero le dice a sus vecinos: “ese hombre que se llama Jesús”. Más adelante cuando los fariseos le preguntan responde: “que es un profeta” y habla de si viene de Dios o no… que si hace tales cosas… Y finalmente cuando Jesús le pregunta si cree en Él responde: “sí creo” y lo adora postrado.  Esto  es un proceso de discipulado, de conocimiento cada vez más profundo de Jesús, de ver cada vez más claramente quién es Él Lo segundo que vemos en el Evangelio son las consecuencias de la decisión de ser discípulo de Jesús. Este hombre fue expulsado de la sinagoga. Seguir a Jesús de verdad  implica ir contra corriente y ser rechazados. El discípulo maduro decide optar por Jesús cueste lo que cueste. Es como cuando uno se casa con quien ama aunque le cueste ser rechazado por la familia porque no aceptan a tu cónyuge. 

La plenitud del discipulado llega cuando somos capaces de elegir a Jesús alineando nuestra vida con la suya, con sus valores. Dice San Pablo en otro momento erais tinieblas ahora sois luz. Nos invita a vivir como hijos de la luz. En algunas culturas como la musulmana hacerse cristiano implica romper con todo. Quizá no todos estemos en es punto del paso al matrimonio y de una decisión tan madura. Estés en el noviazgo o en el enamoramiento esta Cuaresma es tiempo oportuno para dar un paso, para dejar atrás algo en tu vida que sean tinieblas. La unción de David como Rey nos habla del mesianismo de Jesús que es servir hasta dar la vida por amor. El esposo que te pide matrimonio no te ama de cualquier manera. Responde a ese amor sin medida.  Feliz domingo y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.