SEMANA SÉPTIMA TO LUNES

Nunca me había fijado en el detalle de que Jesús coge a este chico de la mano y lo levanta. En los evangelios esto aparece varias veces, con la suegra de Pedro, con la hija de Jairo… me encanta  imaginarme a Jesús que me ofrece su mano para que le agarre fuerte y Él me levanta. Me levanta tantas veces de la postración de mi pecado, de mi tristeza, de mi soledad, de mis ansias y prisas. También me gusta ser esa mano de Jesús que levanta a otros. Cuánto más me dejó levantar por Jesús más dispuesto estoy a levantar a otros. Hoy me he desvelado a las seis de la mañana y no ha sido Jesús el que me ha levantado sino algunas preocupaciones. Pero en cuanto me he puesto a funcionar han venido a mi mente personas que necesitan esa mano. Que hermoso es vivir en el amor. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.