SEMANA QUINTA TO CICLO A DOMINGO

Una vida transformada por la relación con Jesús no se puede esconder, eso se nota. Cuando un chico sale con una chica, esa relación lo cambia. Su madre le dice: “hay que ver lo …. que te has vuelto desde que sales con…” . Por eso escandaliza tanto a los no creyentes y alejados cuando descubren incoherencias y hasta hipocresía en la vida de los discípulos de Jesús. Jesús llamó a los discípulos para que estuvieran con el día a día durante tres años. Y en esa escuela de vida fue modelando sus mentes, sus corazones para que se parecieran a él, con sus cualidades, su carácter, como el novio termina pareciéndose a su novia. Ser discípulo no es seguidor, aficionado, simpatizantes, es querer ser como Jesús. El discipulado no es un proceso de instrucción, sino de vida. Es una escuela de vida.  

Pero Jesús no terminó la obra, la terminó el Espíritu Santo. Él los llevó a la verdad plena y transformó verdaderamente su mente y su corazón. Como dice San Pablo, su tarea de evangelizar no es con sabiduría humana sino en el poder del Espíritu Santo. Cuando obra el Espíritu Santo en nuestras vidas eso se huele, hay un aroma a gloria de Dios. Y hay aroma a humildad. El testimonio, ni siquiera la alegría del Espíritu Santo arrasa, incomoda. Es delicado, respetuoso, con temor y temblor como dice San Pablo. No tira para atrás sino que atrae. 

Una cuestión concreta que nos ofrece la Palabra de hoy es el compartir. Por eso hemos entregado hoy la merienda del recreo para ponerla en la cartera. La merienda que se puede compartir. Recuerdo un niño en Bolivia que en el recreo llevaba un bollito y lo compartió conmigo con mucha alegría. El que se encuentra con Jesús y tiene una relación con él va abandonando los ídolos que roban la libertad del evangelio. El dinero siempre ha sido un ídolo, hace veinte siglos la economía no era no la sombre de  los que es hoy y ya advertía Jesús sobre el peligro de esta idolatría, de servir al dinero. El Papa nos pide rezar con él este mes para que sea escuchado el grito de las víctimas del tráfico de personas. Hoy que celebramos la jornada de Manos Unidas  pensemos en los pasos que podemos dar en nuestra vida para que esta brille en medio de las tinieblas de la idolatría del dinero. Feliz domingo y bendiciones.  Para ver las lecturas pincha aquí.