SEMANA TERCERA TO MIÉRCOLES

Cuando Natán trasmitió esta palabra a David no era consciente del significado último. No se trataba sólo de la dinastía davídica después de Salmón sino que estaba profetizando que un descendiente suyo reinaría para siempre. Estaba hablando de Jesús. Pero repito, él no era consciente de esto. No lo podemos tener todo controlado porque no somos Dios. Él sí que lo tiene todo bajo control. Por eso al sembrar, al evangelizar no podemos controlar el fruto de la misma. Una parte de la misma dará fruto pero no sabemos cómo ni cuándo ni cuánto. Lo que vivimos hoy es semilla de algo que vendrá y no somos capaces siquiera de soñar. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.