SEMANA TERCERA TO MARTES

Hace unos días leía unas palabras en el entierro de mi madre y recordaba los iconos bizantinos de la Anastasis en los que Cristo danza sobre las puertas del infierno con Adán y Eva cogidos de sus  manos. Conocí estos iconos leyendo “un amor por descubrir”. Un grupo de estudiantes nigerianos que conocí en septiembre dejó de venir a nuestra oración porque no danzábamos. David forma parte de los que danzan ante Dios. Mi madre formaba parte también. Ella bailaba siempre, pase lo que pase. Yo también quiero ser de la familia de Jesús, la familia de los que danzan siempre sobre cualquier problema o dificultad. Cogido de la mano del resucitado que danza sobre la muerte. Feliz ida y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.