SEMANA TERCERA TO LUNES

Jesús es rechazado por lo escribas hasta un límite de dureza de corazón que ya no hay marcha atrás. Para los maestros de la ley Jesús no podía ser el ungido, el Mesías, porque no guardaba la ley como a ellos les parecía. Ante los hechos que no podían negar (los ciegos ven, los sordos oyen…) no se les ocurre otra cosa que afirmar que el espíritu que actúa en Jesús es el del mal. Jesús quiere dejarles claro que no está en contra de ellos, por más que lo sientan así. Está en guerra precisamente contra el mal. ¿No te ha pasado nunca que alguien piensa que estás contra él y no es así? ¿No te has sentido alguna vez mal interpretado? En nuestros combates es muy importante identificar bien con quien luchamos y contra quien. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.