SEMANA SEGUNDA TO CICLO A DOMINGO

Este domingo es un eco del Bautismo de Jesús. Jesús fue presentado solemnemente por el Padre en el Bautismo y ahora también es presentado por Juan. En términos toreros Jesús recibe la alternativa de Juan. También nos recuerda a esto las imágenes que esta semana tantas veces hemos visto de los relevos en el Gobierno de España. Señores y Señoras que se pasan una cartera. Al entrar en la Iglesia nos han entregado una cartera. Vamos a vivir estos domingos hasta la Cuaresma como la escuela de Jesús. Y para ir a la escuela de Jesús como discípulos necesitamos una cartera. Ya la iremos llenando de todo lo necesario.  Juan nos da la lección del DAR PASO A OTRO. Esto no es fácil. Lo vivimos a veces con dolor tanto en el mundo laboral como en el familiar. También en las comunidades cristianas cuano nos aferramos a los cargos. Si aprendemos a dejar lugar a otros vivimos más en paz y no nos aferramos a nada.  En la Iglesia hemos vivido ejemplos de esto como cuando Benedicto XVI dejó el papado para dar paso a otro más fuerte y capaz de asumir los retos. Esta semana ha habido revuelo precisamente con un libro y la supuesta autoría de Ratzinger. Él ha dejado claro que el Papa es Francisco y que él está retirado. 

Jesús es presentado como CORDERO. Otras veces nos fijamos en las connotaciones de sacrificio que tiene esta figura. Pero el salmo que hemos cantado nos lleva a fijarnos en la docilidad del cordero, en su mansedumbre. Es el que se deja guiar, el que libremente se deja dirigir. Es el reto de la docilidad que nos hace falta como actitud fundamental del discípulo. Si no acepto que necesito un maestro que me guíe no tengo alma de discípulo. Vamos a veces por la vida como si nos sobraran padres, maestros y pastores “mi vida es mía y hago con ella lo que quiero”. Esa raíz de rebeldía adolescente nos hace mucho daño. Queremos como Jesús dejarnos guiar, acoger la llamada a ser discípulos y luz de las naciones. Y decirle al Señor “aquí estoy para hacer tu voluntad”.  Somos bautizados con el Espíritu Santo que nos hace dóciles como corderos, pero no borregos. La docilidad del discípulo es algo muy razonado y razonable. Eres mi Padres, me amas, me puedo fiar de ti y por lo tanto te quiero y… aquí estoy para hacer tu voluntad. Feliz domingo y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.