SEMANA TRIGÉSIMO TERCERA TO CICLO C DOMINGO

La Palabra de Dios hoy nos habla del final de la historia que para nosotros los creyentes no es un cataclismo sino la venida de Jesús en Gloria para juzgar a la humanidad e implantar definitivamente su Reino de Justicia. Ese final ha de ser esperado trabajando con calma para ganarnos el pan, soportando con la fortaleza del Espíritu las persecuciones y sin juzgar, sin arrancar cizaña porque Él es el único Juez y como hoy celebramos la jornada de los pobres, esperamos a Jesús dándole de comer, vistiéndolo, visitándolo, acogiéndolo en los pobres. 

Pero creo que hoy podemos sacarle jugo misionero a la liturgia. Jesús habla de que no quedará piedra sobre piedra del Templo de Jerusalén. El Templo era el lugar de la presencia de Dios y donde se reunían los creyentes para relacionarse con Él. Pues Jesús anuncia el final de ese lugar y de ese modo de relación con Dios. A partir de su Resurrección cada creyente es un templo de Dios y entre todos formamos el nuevo Templo que es el Cuerpo de Cristo. La semana pasada veíamos que en ese cuerpo hay funciones y ministerios. Esta semana nos fijamos que todos participamos del mismo ministerio de ser puente, escalera, templo donde todos puedan encontrarse con Dios, llegar al cielo. 

Hay creyentes que conciben su relación con Dios de forma individual. Ellos se construyen su escalerita para subir al cielo. Esas escaleras no llegan a mucha altura. En la Iglesia, en el cuerpo de Cristo participamos de una gran construcción fuerte y que alcanza gran altura. Y sobre todo una construcción abierta a todos, acogedora, dispuesta a incorporar a hombres y mujeres de todo pueblo, lengua y raza. La Iglesia autorreferencial, de mantenimiento, cerrada en sí misma (como aquel Templo que conoció Jesús donde los gentiles se quedaban fuera) está llamada a caer y a no quedar piedra sobre piedra. Por eso queremos que nuestra parroquia esté abierta más horas al día, es todo un signo. Y queremos rezar una hora a la semana por la Evangelización. Porque nos duele que haya tantos y tantos que no están con nosotros construyendo esa gran escalera que es la Iglesia. Feliz domingo y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.