SEMANA TRIGÉSIMO SEGUNDA TO JUEVES

Me levanto más temprano porque estoy de viaje y me voy a Misa. Pero antes he querido como cada mañana desayunar con la Palabra de Dios. Si no lo hago es como no tomarse el café que espabila. Sin la Palabra no tengo la clave interpretativa de todo lo que me sucede después. Sin este rato de contemplación puedo perder de vista que el Reino de Dios está en medio de nosotros aunque a veces sea un relámpago. Sin este rato de oración dejo de sentir que la sabiduría convive conmigo y me ha hecho “amigo de Dios”. Gracias Señor por este poder cada mañana escucharte y espabilar mi alma ante ti. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.