SEMANA VIGÉSIMO NOVENA TO LUNES

Abraham era rico, tenía esclavos y mucho ganado. Pero su riqueza más grande eran las promesas De Dios, y la Fe que ponía en ellas. La Bolsa funciona a base de confianza. El inversor pone su dinero donde siente que se puede confiar. Donde espera recoger fruto. Por eso no ponemos mucho en los pobres, porque sabemos que poco nos pueden reportar. Por eso muchos no ponen su confianza en el Señor, porque requiere una confianza en bienes que no vemos y contamos. ¿Cuanta confianza tienes tu invertida en el Señor que cumple sus promesas? Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.