INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA

La Palabra de esta fiesta está llena de profecías y cumplimientos. La Inmaculada concepción de María es el cumplimiento de la promesa de Dios de que una mujer pisaría la cabeza de la serpiente. Una mujer que vencería al pecado. Eso sucede desde el momento que es concebida la Virgen María. Y en el Evangelio el Arcángel deja claro que el niño que va a nacer es el anunciado, descendiente de David que reinará para siempre. El domingo pasado veíamos estudiando a Isaías que, como enseña el P. L. Alonso Schökel estamos acostumbrados a ver la historia como algo que sucede, una generación tras otra, que desciende y así todo pende de David, todo cumplimiento de la promesa hecha a David. Pero podemos verla de un modo diferente, la historia cuelga tiene hacia un punto futuro, que sólo por él está justificada y tiene existencia y continuidad. Todo pende del Mesías. Para que la historia camine hacia ese futuro de plenitud no basta la libertad del hombre. Esto es lo que las ideologías de todos los tiempos han prometido sin conseguirlo. Dios tiene que intervenir en momentos claves para conseguir avanzar. Uno de esos momentos es la concepción inmaculada de María. Esto nos ayuda a revisar una vez más cómo vemos a Dios, y la historia. Si como paganos confiando en la suerte y huyendo del destino. Si como los religiosos naturales que esperan que Dios intervenga a cada momento como un mago solucionando problemas.

María es concebida para una misión especial. En el Evangelio lo vemos. Dios la necesita y ella acepta esa misión. También nosotros “tenemos una misión”. El Obispo nos ha convocado a realizar una misión en todas las parroquias. Esa misión se concretará en prestar mi casa para que se celebre una asamblea. O en ir puerta por puerta invitando a esa asamblea. O ir a la asamblea a coordinar la sesión. Y ni no puedo hacer nada de esto a rezar y ofrecer por la Misión.  Seguro que a María se le iba un color y se le venía cuando pensaba lo que se le venía encima. Lo mismo le pasa a buena parte de los que forman parte de la Parroquia. Ciertamente esto de la Misión tiene miga. Por eso el domingo 16 vamos a tener un retiro para prepararnos bien espiritualmente a ello. Vamos a vivir un verdadero combate espiritual. Por un lado recibimos invitaciones y convocatorias para ponernos en estado de misión. Y por el otro la serpiente desanimándonos: “no te metas en líos… no merece la pena… que lo hagan otros…no tienes tiempo… “. En el altar hay móviles esperando a que les pongas un lazo y lo dejes en la corona de adviento. Dejar un móvil en la corona significa decirle a Jesús SI a la misión que tiene para ti. Feliz día de la Inmaculada y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.