SEMANA TRIGÉSIMO TERCERA TO CICLO B DOMINGO

Seguimos con los cinco sentidos. Esta semana nos toca el tacto. Me he acordado de este sentido por dos detalles de las lecturas. En la Primera dice que los muertos se levantarán del polvo. Mi madre que es ciega no veía el polvo, pero lo notaba con las yemas de sus dedos, y “veía” el polvo que nuestros ojos no podían apreciar. En el Evangelio habla de las yemas que brotan al ponerse las ramas tiernas anunciando la primavera. En esas ramas luego crecerán los frutos que a simple vista pueden parecer maduros, pero que tocándolos, con el tacto, es cuando sabemos si verdaderamente son maduros. Luego el tacto es un sentido que completa a la vista, que le da agudeza y profundidad a nuestra percepción de la realidad. No basta mirar y escuchar, hace falta tacto para percibir los signos de los tiempos, para descubrir los signos de la presencia de Dios en los demás, en los acontecimientos. Sin la agudeza del tacto podemos estar percibiendo sólo lo superficial, dejándonos lo esencial que, como decía el zorro del Principito, es invisible a los ojos.

 

De esta sensibilidad es necesario un mínimo en nuestras relaciones. El tacto no sólo es la ternura física y la delicadeza en el trato. Se trata también de la empatía para conectar con los sentimientos y las emociones de los otros. Cuando no actuamos con empatía no hay tacto sino protocolo, educación y buenas maneras. Celebramos este domingo la jornada de los pobres. En el logo vemos dos personas con las manos extendidas Y no se sabe muy bien quien es el que pide ayuda y quien es el que la ofrece. En el Mensaje del Papa para esta Jornada leemos: ““Benditas las manos que se abren para acoger a los pobres y ayudarlos: son manos que traen esperanza. Benditas las manos que vencen las barreras de la cultura, la religión y la nacionalidad derramando el aceite del consuelo en las llagas de la humanidad. Benditas las manos que se abren sin pedir nada a cambio, sin «peros» ni «condiciones»: son manos que hacen descender sobre los hermanos la bendición de Dios”. ¿Cómo nos acercamos a los pobres? ¿Usamos del tacto con ellos? El Jesús que vendrá glorioso como explican las lecturas vino en pobreza, experimentando nuestras limitaciones, y como nos ha dicho la Carta a los Hebreos estas semanas, por eso puede compadecerse de nosotros, y viene en cada Eucaristía para sanar nuestra sensibilidad espiritual, para dotarnos de un tacto exquisito en nuestras relaciones. Feliz domingo y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.