SEMANA VIGÉSIMO NOVENA TO MARTES

Cuando San Pablo escribía a los de Éfeso era muy importante en la cultura Romana ser de buena familia. “Nosotros somos los claudios… nosotros los julios….” pues Pablo afirma nada más y nada menos: “sois familia De Dios”.  Emparentar con los dioses era la aspiración más alta en aquella época. Quizá hoy esto es menos importante y esta afirmación nos ayuda a saber a qué “tribu” pertenecemos. En un mundo tan globalizado nos sentimos ciudadanos del mundo y perdidos en la multitud anónima. Pues no, tengo una familia bien concreta, que no nace de la carne y de la sangre, la familia de los hijos De Dios. Y cuando se levantan muros y fronteras San Pablo nos recuerda que Jesús derribó el muro del odio. La Familia De Dios no tiene fronteras, no tiene murallas. Como nuestro corazón. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.