SEMANA VIGÉSIMO NOVENA TO CICLO B DOMINGO

Celebramos este domingo el DOMUND con el lema “CAMBIA EL MUNDO”. Es el deseo que siempre ha anidado en el corazón de muchos seres humanos (como en el de los Zebedeos) y que ha sido el motor y la motivación de grandes movimientos y también de penosas revoluciones. Es también la motivación de los misioneros. Pero el mundo no lo podemos cambiar solos. Ni siquiera Dios puede cambiar el mundo por arte de magia. Lo cambia con personas que libremente quieran sumarse a su proyecto.  Esa idea infantil del Dios mago es algo que no podemos dejar de purificar en nuestra mentalidad religiosa. Dios cuenta con nosotros si le decimos que sí como tantos y tantos misioneros que ya le dieron su sí.

También a veces pensamos que el mundo lo pueden cambiar los poderosos, nosotros no. Pues tampoco es así. El Papa Francisco les ha dicho repetidas veces a los movimientos populares que el cambio que el mundo necesita empieza desde ellos. El poder de cambiar está en las bases y en los pobres. Los hermanos Zebedeos querían los primeros puestos para trabajar desde allí desde el Reino. Se ha pensado a lo largo del cristianismo que si la élite social era cristiana toda la sociedad era cristiana. Y ya hemos visto que no. Que ha habido monarquías muy católicas y nobles muy cristianos y por eso el mundo no ha sido el Reino de Dios en la tierra. Así que dejemos de mirar al G7 como los responsables del cambio, ese cambio empieza desde nosotros.

Y finalmente miramos hoy a Jesús y contemplamos en él un liderazgo inaudito. Es un líder sufriente y fracasado. Es un “PRINGADO” en toda regla. Termina en el último lugar para desde allí empezar el cambio. Jesús aceptó libremente el camino del sufrimiento, y no sin costarle, no sin miedo. Vivió ese sufrimiento con amor echándose encima la culpa de los demás. Mas pringado no se puede ser. Jesús encarna perfectamente lo que les dice a sus apóstoles que el servicio desde abajo es el nuevo liderazgo que funciona. Y ese liderazgo tiene éxito “verá su descendencia, prolongará sus años”.  Todos somos líderes (guías) de otros en algún aspecto. Todos tenemos la tentación de ponernos por encima de los demás y querer ganar a toda costa. Hoy Jesús nos presenta un nuevo liderazgo, el de los pringados. ¿Estamos dispuestos a seguirlo? Feliz domingo y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.