SEMANA VIGÉSIMO OCTAVA TO MIÉRCOLES

El fruto del Espíritu es amor, alegría y paz. Este es un elemento muy útil para el discernimiento. Si algo nos quita La Paz o la alegría es que no viene De Dios. Quitar La Paz no es que me cueste o me resulte incómodo. Puedo estar viviendo una situación objetivamente de sufrimiento y vivirla con paz hasta con una alegría sorprendente, sobrenatural. Tampoco confundamos la tristeza que una depresión produce con que algo no es De Dios. Quiero decir con esto que es un criterio pero no es simple ni sencillo de aplicar, hay que hacerlo con prudencia. Tampoco los frutos son efectos automáticos de la presencia del Espíritu Santo. A veces está pero no se manifiesta tan claramente. El Espíritu Santo no se deja manejar ni controlar. Que frutos noto últimamente ? Feliz día y bendiciones. Para ver las  lecturas pincha aquí.