SEMANA VIGÉSIMA TO CICLO B DOMIMGO

Llevamos varios domingos escuchando el discurso del Pan de Vida. Este domingo acabamos ya con él. Podemos correr el peligro de repetirnos si no nos organizamos. La verdad es que me ha pillado de vacaciones como a muchos. Estoy leyendo un libro de A. Grun “Habitar en la casa del amor” y me he acordado que dice “el amor de Jesús es una casa en la que podemos habitar” por eso nos dice “permanecer en mi amor”, nos invita a permanecer en esa casa, su amor es ese espacio en el que se puede permanecer. Todos vamos peregrinando por la vida, como los que cruzan el Mediterráneo, buscando una casa en la que habitar, un hogar. Ningún amor puede satisfacer el deseo que hay en nuestro corazón de ser amados. Comprender esto es ser verdaderamente sabios. El vino nos embriaga y distrae nuestra soledad, nos sirve de evasión, pero la resaca nos devuelve a nuestra realidad. Muchos se conforman con esa embriaguez y no buscan más. Los que hemos GUSTADO, saboreado el amor de Dios no nos conformamos con el vino peleón. Nos gusta el buen vino de su amor. Aunque estemos de vacaciones y relajados dejémonos instruir por la Sabiduría que prepara la mesa y nos invita a este banquete que las élites que veranean a todo lijo no conocen. Feliz fin de semana y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.