SEMANA OCTAVA TO MARTES

El Papa Francisco habla de la mundanidad espiritual que se cuela en el corazón de los discípulos-misioneros y que tiene como uno de sus síntomas el celo por el tiempo libre. El discípulo guarda celosamente “su tiempo” y se le hace caso vez más pesado renunciar a tiempo de ocio por la Misión. Me he acordado de esto porque la mayoría de nosotros no hemos dejado casa, padres o hermanos por Jesús, pero sí que se nos pide vivir la vida como una misión en la que no hay “tiempo libre” espacios en los que la misión de deja a un lado. Repito que esto es un problema cuando se cuela en nosotros el espíritu del mundo y nos quejamos cada vez que “perdemos” tiempo de OCIO uno de los ídolos de nuestra cultura. Hagamos hoy una ofrenda de nuestro tiempo al Señor sabiendo que recibiremos a cambio una eternidad con El. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.