JESUCRISTO SUMO Y ETERNO SACERDOTE

Hoy celebramos la Fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote. El sacerdocio de Jesús es especial porque hace la ofrenda de sí mismo. Y los sacerdotes también hacemos lo mismo. No decimos tomad y comer este es el cuerpo de Jesús, sino “es mi cuerpo”. La ofrenda de la vida que todo bautizado hace por el sacerdocio común, en el sacerdocio ministerial llega a la plenitud de toda la vida. El sacerdote se deja comer y se derrama en los demás.  Estamos hechos para amar y en la Vocación  sacerdotal podemos vivir el amor de una forma especial al hacer de toda la vida “oficium amoris”. El Papa nos advierte del peligro de ser funcionarios solterones. Hoy es buen día para rezar por los sacerdotes. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.