SEMANA CUARTA PASCUA CICLO B DOMINGO

Como cada Pascua este domingo tiene olor a oveja. Se trata del Domingo del Buen Pastor. La comunidad cristiana que vamos construyendo en esta Pascua, una Iglesia de enviados y que se alimenta de la Palabra, no puede ser realidad sin pastores. Podemos anhelar una sociedad sin líderes como los hippies pero eso no es posible. Como no puede haber un partido de futbol sin árbitro y sin normas de juego. La madurez humana no llega cuando dejamos de necesitar guías y pastores, sino al contrario, cuando dócilmente nos dejamos acompañar y guiar. La madurez llega cuando entendemos que no podemos caminar sin la ayuda de otros.

Jesús es el Pastor que más confianza merece y suscita porque es el Pastor que se juega la vida por sus ovejas, como los misioneros que permanecen con su rebaño y a veces se juegan la vida por ellos. Jesús nos trata como  suyos, como un negocio del que lucrarse. En él queremos fijarnos todos los que tenemos alguna misión de pastoreo. Queremos conocer y dejarnos conocer, queremos entregar la vida con libertad, queremos dar la vida por las ovejas.  Y del Papa Francisco queremos aprender a pastorear como requiere este siglo XXI. La sinodalidad, el caminar juntos y dejarnos interpelar por la vida  de nuestras ovejas. Renovemos en este domingo jornada por la vocaciones pidamos que en nuestras comunidades nazcan vocaciones al pastoreo laical, sacerdotal y consagrado. Renovemos nuestro deseo de caminar en la Iglesia dejándonos pastorear. Feliz domingo y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.