MIÉRCOLES DE PASCUA

Estoy de viaje, como aquellos discípulos que iban de vuelta a casa. Ellos iban hablando y conversando, iban hablando. En el camino de la vida todos necesitamos un compañero de viaje con el que conversar y abrirnos. Cuando nos metemos en la cueva y no comunicamos lo que nos pasa, somos presa de nuestros miedos y temores. Podemos estar muy conectados pero no vivir con una comunicación de calidad. Jesús sale a tu encuentro en esa persona que está dispuesta a escucharte, no dejes de contarle lo que te pasa, aprovecha el regalo de su compañía. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.