SEMANA CUARTA CUARESMA JUEVES

Siempre que leo este trozo del evangelio me quedo en la frase “y no quieren venir a mí para tener vida”. Me identifico mucho con esa experiencia de Jesús de toparse con el rechazo a su amor. Dios lo puede todo menos forzar a nadie a amarle. Las reglas del juego del amor son así. La Libertad del otro es sagrada. Sin ella no hay auténtico amor. ¡Cuánto sufre Dios con nosotros! Cuanto sufre con nuestro extravío, nuestro no querer ir a él. Nuestro Dios sufre y se duele por nosotros porque desea ardientemente ser amado por cada uno. Nos unimos a su dolor y tratamos de repararlo con algún detalle en el día de hoy. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.