SEMANA TERCERA CUARESMA CICLO B DOMINGO

El itinerario Cuaresmal del “JUEGO DE LA ROCA” enfoca la liturgia de este domingo desde el comercio en la relación con Dios. Es un tema que me parece muy interesante porque la madurez afectiva pasa por la superación del mercadeo afectivo. Si le preguntamos a alguien si compra o vende afecto nos dirá que no. No es algo evidente sino muy sutil. Es más, la cultura en la que nos movemos tan utilitarista y materialista, nos invita a tratar a los demás como objetos que se usan y se tiran que no nos damos cuenta. En el mundo laboral, sin llegar a la esclavitud, se trata a los trabajadores como medios de producción que se reponen. Se comercia con órganos, se trafica con personas, y la sexualidad se ha despersonalizado. Las feministas radicales convocan la huelga del 8 M “para que se reconozcan sus cuerpos como sujetos de placer”. Qué forma más equívoca de usar el sustantivo “sujeto”.

Toda esta cultura nos hace inmunes al discernimiento sobre nuestras relaciones. No vemos problema alguno en “perrear” para que nos hagan caso.  Perdonad la grosería, es para hacerme entender. Para conseguir ser escuchados, mirados, tocados, nos vedemos al otro, y así, compramos el afecto. Una relación madura no puede dejar de ser libre. Uno ofrece su afecto libremente desando ser correspondido, pero sabiendo que tiene que aceptar la respuesta libre el otro. No tenemos que conseguir ser amados, el amor se ofrece y se recibe libremente.

Dios tampoco puede ser reducido a un objeto. Esa es la razón de la prohibición de hacer imágenes suyas que leemos en la primera lectura. Dios no es algo sino alguien. Y como con las personas humanas no tenemos que ganarnos ni conseguir su amor. El culto que se celebraba en el Templo y el cumplimiento de la Ley que recoge la primera lectura, podían dejar de ser mediaciones en la relación con Dios, y convertirse en un fin en sí mismos. Cumplir los mandamientos u ofrecer un sacrificio podía ser el modo de pagar por el amor de Dios. Jesús quiere dejar claro que en el Reino de Dios el amor de Dios no se comercia. Quiere inaugurar una nueva forma de relacionarse con Dios a través de Él, el nuevo Templo destruido y reconstruido en tres días. Lo que Jesús propone es una locura para los judíos y una necedad para los paganos. La fuerza y la sabiduría de la cruz. El amor de Dios siempre ofrecido pase lo que pase en la debilidad y la necedad. Ciertamente este amor no cotiza en bolsa pero es lo que necesita nuestro mundo y es más precioso que el oro. Feliz domingo y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.