SEMANA SEGUNDA CUARESMA LUNES

San Lucas no dice que seamos perfectos o santos como el Padre sino compasivos. Sin compasión no hay posibilidad de perdón. El perdón es una gracia, es obra de Dios pero es también muy humano. Cuando alguien nos hiere, nos daña, nos hace mal, casi siempre hay una razón. No me refiero a que nos esté devolviendo el mal que nosotros le hemos hecho. Me refiero que si actúa así es porque no ha aprendido a amar, o porque a su vez ha sido herido o herida y no puede actuar de otra forma. Sin este ejercicio de empatía, de ponerse en los zapatos del otro y tratar de comprenderlo, no hay perdón posible. La compasión nos hace salir del victimismo y nos pone a la misma altura del que nos hace mal y a partir de ahí es posible empezar un camino de perdón. Trabajemos hoy la Compasión con alguno de nuestros agresores. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.