SEMANA PRIMERA CUARESMA CICLO B DOMINGO

Este domingo no he querido ilustrar la homilía con el dibujo de Fano que como siempre no tiene desperdicio. He escogido un fresco de una Iglesia Bizantina de Estambul. Concretamente el de la Anástasis. En el fresco podemos ver a Jesús vestido de blanco aplastando las puertas del infierno y al Demonio que está maniatado. Con una mano coge a adán y con la otra a Eva que salen de sus sepulcros. El teólogo ortodoxo Oliver Clement afirma: “Uno de sus pies, con un gesto de increíble violencia, rompe las cadenas de este mundo. La otra pierna, con un movimiento de danza, de nado, empieza ya a subir de nuevo, como el nadador que después de haberse zambullido en el fondo, toma fuerza para regresar al aire y a la luz”. He escogido esta imagen porque San Pedro habla de este descenso de Jesús a los infiernos.

Me gusta ver la tentación como lucha y batalla. Jesús fue hombre hasta pasar por la prueba de la tentación. Él también vivió el combate contra el mal que desde tiempos de Noé sucede sobre la Tierra. La liturgia de hoy quiere darnos aliento como el general alienta a sus tropas antes de la batalla. Entablamos el combate cuaresmal con el anuncio de la primera alianza, la de Noé y con la definitiva del Misterio Pascual. Esa Alianza de amor irrevocable que Dios hizo con toda la humanidad se concreta en la vida de cada uno de nosotros en nuestro bautismo. Desde ese día, Dios está comprometido a ser nuestro Padre hasta la eternidad. Es triste cuando alguien quiere formalizar su salida de la Iglesia. Pero siempre se le dice que cuando quieran pueden volver, porque las puertas están abiertas. Jesús ha pisoteado las puertas.

Se ha cumplido el plazo y el Reino ya está aquí. La vida y el amor triunfan. Estamos en el bando vencedor. Dancemos como este Jesús, dancemos porque la ternura y la misericordia de Dios son eternas. No seamos generales de ejércitos derrotados. Alentemos en las luchas y los combates de cada uno con la esperanza de ese arco de colores que aparece sobre el cielo. Feliz domingo y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.