SEMANA CUARTA TO LUNES

Siempre me he preguntado por qué los cerdos se lanzan acantilado abajo y se ahogan. Dándole vueltas pienso que al no ser libres el mal no cabe en ellos. El mal está relacionado con la libertad. Sin Libertad no hay posibilidad de amor ni de mal tampoco. Ayer y hoy aparece el maligno como el que posee, el que quita la Libertad. En los animales esto no tiene sentido alguno. Hemos sido creados y diseñados para el amor y por lo tanto libres. Hay diversas maneras de no ser libres, de vivir alienados por el mal. La más grave es la pasión diabólica. Ciertamente algo muy excepcional. Pero hasta ese extremo ha muchos grados y niveles. Sin miedo nos podemos preguntar hoy: ¿en que soy desposeído de libertad? Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.