CONVERSIÓN DE SAN PABLO

Hoy celebramos la conversión de San Pablo. Uno de los hechos de la historia de la salvación más sorprendentes. No he sido testigo en mi vida de una conversión a Jesús como esta. Y digo bien, conversión a Jesús. Pablo no era una “mala persona”. Pero no conocía ni amaba a Jesús. Esta fiesta cierra el octavario de oración por la unidad de los cristianos porque el camino de la unidad no es la conversión al catolicismo de los que no lo son. Sino la conversión de todos los cristianos a Jesús. Estuve en Roma en un encuentro de Taizé y en una oración en la Plaza de San Pedro, con líderes de todas las denominaciones cristianas, el Papa Benedicto no se colocó en medio sino a un lado. En el centro estaba la Cruz de Taizé. Y oramos todos vueltos hacia la cruz. Ese es el camino de la unidad, la conversión de todos a Jesús, como San Pablo. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.