SEMANA TRIGÉSIMO TERCERA TO VIERNES

Así estamos nosotros cada mañana, pendientes de los labios de Jesús. Hoy las dos lecturas tratan sobre el Templo de Jerusalén. Los hermanos Macabeos purifican y consagran de nuevo el Templo una vez derrotado el opresor. Jesús también purifica el Templo que se había convertido en una Cueva de bandidos. No es tan grave el comerciar en el Templo cuanto el robarle la gloria a Dios. Ese es el robo más grave. ¿Cómo se roba la Gloria a Dios? Quitándole su lugar, dándonos nosotros gloria, con nuestros protagonismos, con nuestra soberbia. Cuando en vez de vivir para el haciendo de toda nuestra vida un cántico de alabanza, vivimos para nosotros buscando el afecto y el reconocimiento de forma inmadura. Pidamos a Jesús que purifique nuestra vida para que toda ella sea gloria y alabanza De Dios nuestro Señor. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.