SEMANA TRIGÉSIMO TERCERA TO JUEVES

En las lecturas de hoy vemos violencia y a Jesús llorando de impotencia. La violencia no es el camino De Dios. Dios que lo puede todo no puede violentar nuestra libertad. Solo puede llamar y ofrecer y esperar. ¿Seguirá llorando Jesús? Yo creo que sí. Sigue encontrándose con verdaderas  murallas personales y sociales donde no se le acoge o se rechaza su paz, La Paz que nadie quiere porque no permite vencedores y vencidos. Yo me quiero unir a las lagrimas de Jesús y con las mías regar esta tierra tan reseca y estéril de paz. Me uno al llanto de impotencia de tantos que se ven pisoteados y humillados hasta el pollo y que no se toman la justicia por su mano que no emplean la violencia. Nuestras lagrimas nunca son en vano. No son las lágrimas de los derrotados sino de los que mantenemos la esperanza. Feliz día y bendiciones.