SEMANA TRIGÉSIMO TERCERA TO MIÉRCOLES

Este pasaje de la madre de los Macabeos es increíble. Cada vez que lo leo pienso en tantas madres que matarían por sus hijos. Está en cambio los anima a morir por el Señor convencida de que sólo así lo  recobrará en la vida eterna. Este texto es una confesión muy clara de la fe en la vida eterna. Yo celebro entierros y que diferentes son los entierros de las familias que tienen fe. Ahí no cabe el postureo, la fe en al vida eterna se nota en multitud de gestos y en la manera de estar simplemente. Los que tienen fe se despiden, es un hasta luego. Los que no tienen fe se ahogan en las lágrimas de la separación. Porque aunque casi todos creemos que hay vida tras laurearte, que hay fantasmas, sin la fe en la vida con Dios para siempre, no hay consuelo verdadero. Termino hoy con la expresión que me gusta decir en los entierros y velatorios: «EN EL CIELO LO VEREMOS». Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.