SEMANA TRIGÉSIMO PRIMERA TO LUNES

Dios nos invita sabiendo que no podemos pagarle. Cada semana nos invita al banquete de las bodas del cordero y no tenemos con qué pagar. San Pablo exclama que la misericordia de Dios es una abismo no tiene fondo. A todos nos encerró en la desobediencia para tener misericordia de todos.  La llamada y los dones son irrevocables. Esta palabra casa muy mal con esos mensajes de videntes que avisan de que la cólera de Dios está a punto de abatirse sobre el mundo. Ya en el diluvio Dios hace alianza comprometiéndose a que nunca más destruiría la tierra y en Jesucristo se ha comprometido de modo irrevocable en la misericordia y el perdón. Y no tenemos con qué pagarle. Bendito sea el Señor. Para ver las lecturas pincha aquí.