SEMANA VIGÉSIMO NOVENA TO CICLO A DOMINGO

Vaya que casualidad que nos toque este Evangelio cuando estamos viviendo en España una situación política tan excepcional. La situación en tiempos de Jesús era la de un imperio invasor y explotador. Jesús se veía ante una tesitura similar a la del Presidente de la Generalitat ante el requerimiento del Gobierno. Responda lo que responda tiene problemas. La pregunta tenía trampa, si decía que sí había que pagar lo acusarían de traidor; si respondía que no había que pagar lo acusarían de traidor y colaborador con los enemigos del pueblo

En tiempos de Jesús pagar o no pagar los impuestos era una cuestión religiosa. No sólo se trataba de colaborar o no con los invasores sino que era participar el aparato del poder romano que había divinizado al Emperador. Jesús utiliza una gran astucia en su respuesta (no respondiendo a la pregunta) y afirma: “no mezclemos los ámbitos”. Al César se le da el dinero, el impuesto, a Dios se le entrega la vida entera. Hay que respetar la autoridad de los gobernantes legítimos pero la alabanza y la adoración, la gloria y el poder como hemos dicho en el Salmo sólo a Dios. Hoy es un buen día para que pensemos si estamos dando al cesar lo que es del césar, si somos ciudadanos corresponsables y participativos en la sociedad. Y también para que veamos qué estamos dándole a Dios. Si ponemos en Él nuestra confianza, la que no ponemos en nadie más.

Hoy celebramos el DOMUND, dirigimos nuestra mirada hacia tantos hermanos nuestros que están dando a Dios el máximo. Ser misionero, como dice el lema de esta Jornada implica mucha valentía.  En la imagen del Cartel de la Jornada aparece un corredor de obstáculos. Como dice San Pablo en la segunda lectura damos gracias a Dios por “la actividad de vuestra fe, el esfuerzo de vuestro amor y el aguante de vuestra esperanza”. La Misión, como la vida cristiana es una carrera de fondo llena de obstáculos.  Los misioneros experimentan cada día que el Espíritu Santo actúa con poder en sus vidas y cuando no pueden más, les salen alas como a las águilas y emprenden el vuelo. Seamos valientes todos nosotros porque nos espera la MISIÓN de llevar muchos a tener una relación con Dios a través de Jesús. Y nosotros sólo tenemos que dar un testimonio sencillo. De lo demás se ocupa el Espíritu Santo que toca los corazones. Feliz domingo y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.