SEMANA VIGÉSIMO QUINTA TO CICLO A DOMINGO

Este es el primer domingo de los tres en que vamos a escuchar una parábola donde aparece la VIÑA. Nos toca esta sorprendente parábola de San Mateo de los jornaleros contratados a diferentes horas del día. En el contexto del Evangelio de San Mateo entendemos que se daban problemas en las comunidades cristianas entre los “primeros” los que provenían del judaísmo, y los “últimos”, los provenientes del paganismo. San Mateo quiso dejar claro que según la lógica del Reino nada valía ser linaje de Abraham.

En la primera lectura Isaías ha afirmado que los planes y los caminos de Dios no son los nuestros. La justicia de Dios no se amolda a nuestros conceptos humanos, a las categorías de antigüedad y precedencia. Es curioso como en contexto como el cofrade, en el Rocío por ejemplo, el orden de prelación por antigüedad es algo sagrado. Es propio de otros tiempos no de los nuestros. El Papa Francisco sabemos que quiere vivir el Evangelio sin “licuarlo” y por eso ha realizado gestos como crear cardenal a un obispo auxiliar dejando sin la púrpura al obispo titular de esa sede.

En nuestras comunidades cristianas hay que estar muy atentos a todo esto. Es muy humano y comprensible que los antiguos se sientan incómodos ante los nuevos, y más cuando vienen pisando fuerte y con talentos que superan a los existentes. A veces cuesta mucho dejar sitio y cancha a los recién llegados, que por su parte, también a veces son poco fraternos al no valorar la fidelidad y la experiencia de los que llevan muchos años. Esta cuestión requiere mucha prudencia y delicadeza por parte de unos y de otros para saber gestionar la envidia que sin querer aflora.

Dios no hace acepción de personas y a todos, antiguos o primeros en su Viña ama y paga por igual. Nos paga con el denario precioso de la Eucaristía. No reciben más ni mejor los que llevan más tiempo aguantando el bochorno y el peso de la lucha. Y no es injusto, es bueno con todos, para todos tiene el regalo de si Hijo, un amor sin medida. Feliz domingo y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.