SEMANA VIGÉSIMO SEGUNDA TO MARTES

Estamos volviendo a la rutina diaria. Es lo que más escuchas al volver por el despacho de la universidad. En la vida pastoral también. Puede que durante el verano nuestra vida espiritual, nuestra relación con Dios (como decimos ahora), haya estado un poco aletargada. Cuando oramos menos, no compartimos la fe con otros e incluso dejamos de participar en la Eucaristía, es como dejar de estar en vela, bajamos la guardia, y nos volvemos más vulnerables en la batalla espiritual. Esa batalla contra el mal como la que el Evangelio de hoy refleja. Esa autoridad de Jesús está en nosotros cuando vivimos en vela, vigilantes. Es hora de despertar del sueño y retomar nuestra vida cristiana sobria, para “vivir con el Señor”. Siguiendo a San Pablo animémonos unos a otros en este despertar. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí. 

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