SEMANA QUINTA CUARESMA LUBES

La escena del Evangelio de hoy es la que da el nombre e la Carta Apostólica “misericordia et misera” del Papa Francisco. Con ellas puso el broche al Jubileo de la Misericordia. Esas palabras están sacadas de un comentario de San Agustín a este pasaje. Al final se quedan solos la Misericordia y la mísera, Jesús y la pecadora. La mujer fue llevada a un juicio y al final se encuentra frente a frente con la Misericordia en persona que es Jesús. Jesús no la mira como una pecadora sino como una persona que merece una oportunidad, la llama “mujer”, como a su Madre, la mira en su naturaleza más humana, herida y necesitada de amor. Jesús no ha venido solamente a salvar a los justos perseguidos como la casta Susana, sino a rescatar a los que están perdidos. ¿Y quién de nosotros no necesita ser rescatado, quien no necesita una nueva oportunidad? Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.

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