SEMANA TERCERA CUARESMA VIERNES

Me ha impresionado hoy la frase del profeta: “no volveremos a llamar dios a la obra de nuestras manos”. La obra de nuestras manos puede ser nuestro trabajo y el dinero como resultado del mismo, puede ser nuestros logros deportivos, el fruto de nuestra creatividad, o incluso nuestro sacrificios y ofrendas a Dios pueden terminar siendo un ídolo (dice el Evangelio que el amor vale más que todas las ofrendas). Cuando nos importa más el medio que el fin, las apariencias que la identidad, el resultado que el proceso… idolatramos. Tenemos una capacidad tremenda para idolatrar, para  ponernos al servicio de, ser esclavos y desdibujar nuestra naturaleza de hijos amados de Dios. Pedimos hoy la sabiduría y prudencia necesarias para darnos cuenta de cuáles son nuestros ídolos. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.

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