SEMANA SEGUNDA CUARESMA MARTES

En tiempos de Jesús se daba el problema de los líderes incoherentes, el que guía a otro sin vivir lo que enseña. Hoy el problema no es ese sino el de la falta de líderes. No queremos maestros ni líderes. La exaltación de la autonomía en la que vivimos nos lleva a pensar: “yo sólo me basto, no necesito a nadie que me diga por donde tengo que ir”. Dice Jesús a nadie llaméis maestro, pero el problema es que somos maestros de nosotros mismos. Esta situación es peligrosa porque así somos muy manipulables y hacen con nosotros lo que quieren. La dirección espiritual está en bajas horas y no digamos el sacramento de la reconciliación. ¿Cuándo es la última vez que has confrontado tu vida con otro para que te guíe? Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí. 

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