SEMANA SEGUNDA CUARESMA LUNES

La confesión del profeta Daniel es sincera e impactante, está hecha desde el Exilio en Babilonia. Pero no sólo pide reconoce la responsabilidad del Pueblo, también proclama que Dios no les ha fallado, que ha sido fiel. La medida de nuestra conversión es Dios, su compasión, su misericordia. No nos convertimos a ser buenos y cumplir normas, sino a la medida que Dios usa con nosotros. Párate un poco a ver esa medida de amor que Dios usa contigo y atrévete a usarla con los demás.  Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.