SEMANA SEGUNDA CUARESMA CICLO A DOMINGO

Hay un imperativo en la Palabra que resuena en la Iglesia en este tiempo «SAL». Dios le dice a Abraham «sal de tu casa y de tu tierra». El Papa Francisco lleva cuatro años diciendo que quiere una «Iglesia en salida».  También El Hijo de Dios «salió» de la Trinidad para encarnarse y venir a nuestro encuentro. Hoy cantábamos en el Retiro de Cuaresma una canción de Hillsong que nos conecta muy bien con esto: “clamé me oíste y me viniste a rescatar”. Él se encanó para que nosotros seamos glorificados. Jesús ha sacado a la luz «la vida inmortal». Nuestra riqueza es el encuentro con Dios, (“contigo quiero estar” dice la canción de Hillsong) pero no el que dura un momento, el de una Eucaristía, un retiro, un rato de oración, es el Tabor al que se sube y ya no se baja. Abraham miraba las estrellas y esperaba una descendencia incontable con una tierra. Nosotros miramos a las estrellas y vemos una multitud incontable de hijos de Dios glorificados en la patria del cielo.

 

Necesitamos salir de nuestra tierra, de nuestra rutina diaria y subir al monte de la experiencia de Dios. Hay una gran masa de bautizados que viven el encuentro semanal de la Eucaristía, pero esto también puede ser rutina, como ir a casa de los abuelos a comer paella todos los domingos. Puede que tenga poco de Tabor, poca mística. Necesitamos otros encuentros que nos ayuden a percibir la visión que Dios nos propone, su visión de las cosas, de la vida, de nuestro proyecto de vida. Abrahán captó esa visión, esa tierra y esa descendencia, y se puso en camino. Pedro, Santiago y Juan también recibieron la visión de la Gloria de Jesús. Cuando tenemos la visión de Dios sabemos encajar mejor las cruces y los calvarios que nos vamos encontrando en el camino. Nos quedamos estancados en el desierto porque sabemos que detrás del desierto hay un valle fértil.  Esa lucidez precisa de momentos de tabor diarios en la oración personal, en el contacto con la Palabra, y también de encuentros comunitarios de oración. Pregúntate cómo andas de visión y piensa si no te hace falta salir y subir un poco más en esta Cuaresma. Feliz domingo y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.

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