SEMANA SEXTA TO MARTES

Al meditar la Palabra de hoy cierro los ojos y veo una barca. Jesús iba en una barca con los discípulos y Noé construyó una gran barca por orden del Señor. En el arca se salvaría el resto con el que comenzaría una nueva creación. También en la barca de la Iglesia se salvan de las aguas los bautizados, los hombres y mujeres nuevos. Esa gran barca que es la Iglesia Católica, universal, tan plural y variada se concreta en la pequeña comunidad donde tú vives y compartes la fe. Ayer me decía una mamá que no conocía la Iglesia hasta que “se ha subido a nuestra barca” (lo dijo de otra forma yo lo contextualizo). Tener una comunidad cristiana donde somos salvados de las aguas del caos es una bendición muy grande. Y los que la tenemos lo sabemos. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.