SEMANA SEXTA TO LUNES

Si Jesús hubiera hecho bailar el sol los fariseos hubieran seguido sin creer en él. Cuando una persona está cerrada a la fe, los milagros no le llevan a creer, siempre hay otra explicación para no aceptar lo que se muestra. Porque la fe siempre se queda en el límite de lo que se muestra, nunca es demostrable. Aceptar esto es un sacrificio de humildad que agrada a Dios mucho más que las demostraciones de poder que a veces hacemos en la Iglesia. Somos muy pobres y no podemos nada. No podemos más que mostrar la alegría de vivir una vida trasformada por el encuentro con Jesús. Algo que no arrastra masas sino que va contagiando a los que el Espíritu Santo trabaja interiormente. Ofrécele al Señor tu pobre testimonio como sacrificio de alabanza. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.

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